Hay algo en tu vida actual que no te convence.

Una chispita de deseo que no explorás por miedo a que sea demasiado. Una furia que seguís barriendo abajo de la alfombra. Una tristeza que se camufla en el gris de la sociedad.

Sentís, sabés, que esa trancadera te está cagando tu presente, y estás pronta para sacarte el palo de la rueda.

"¡¿¡PERO CÓMO!?!" ¿nocierto?

A veces simplemente necesitás un lugar donde ser vos misma.

Sin juicio, sin mandatos, sin exigencias, sin necesidad de justificarte.

Un espacio a donde traer lo que venis cargando, para poder explorarlo con calma y con alguien que te acompañe en el proceso, sin juicio, sin mandatos, sin exigencias (sí, lo repito por gusto).

Eso es lo que te propongo acá.